A la hora de afrontar un proyecto de investigación biomédico o clínico es muy poco frecuente no necesitar una solución informática, una herramienta TIC, para llevar a cabo el proyecto.

En la mayoría de los casos el investigador sabe lo que quiere lograr e incluso tiene una buena idea de la solución TIC que necesita para lograrlo.

Lo que no es tan frecuente es conocer los detalles para que cuando utilice dicha solución esta sea simple de usar y conlleve el menor esfuerzo posible. Introducir datos es una tarea aburrida habitualmente, pero ¿qué datos se pueden automatizar? ¿Qué campos se necesitan y se deben exigir la primera vez que se rellena la ficha y cuáles se pueden dejar para una segunda vez? ¿Qué datos se pueden permitir introducir por cualquier miembro del equipo?

Si introducimos estas y otras preguntas (son algunas de las nuestras habituales) cada vez que afrontamos un proyecto de recogida de datos, podremos diseñar una solución que se adapte mejor a los miembros del equipo o a la directriz del proyecto o del IP. El investigador es la persona que mejor conoce el proyecto y tiene buena idea de lo que necesita y también de lo que prefiere evitar. Nosotros somos quienes sabemos cómo lograr reducir el esfuerzo de las tareas lo más posible con la tecnología.

Si los datos se pueden introducir con el paciente delante, en consulta, por ejemplo, convendría seleccionar los datos mínimos imprescindibles para reducir el tiempo de espera, y automáticamente avisar al médico de que lo tiene pendiente en un tiempo acordado. Al final de la jornada habitual o de la semana, o cuando él mismo lo designe, como una guardia nocturna el martes, por poner un ejemplo.

¿Por qué todos los miembros deben tener las mismas pantallas de datos? Podemos simplificar algunos diseños para algunos miembros, así como endurecer los criterios de conformidad para otros. La herramienta informática al servicio del IP o del proyecto, ayudando.

Si facilitamos el uso individual de cada miembro del equipo, no solo lograremos menos resistencia a la participación al proyecto de nuevos colegas, sino mejorar la calidad de los datos. Como decíamos en el título de este artículo, una solución informática adecuada facilita la labor investigadora.

En esa dirección vamos nosotros para lograr lo que queremos con los investigadores: una relación profesional a largo plazo.